miércoles, 28 de octubre de 2009

Tasa de carbono

Ayer estaba tomando un excelente chocolate con mi amigo Xavier, cosa que aquí en Londres no es fácil (cafetería italiana un poco más arriba del metro de Leicester Square). Xavier es alguien con quien siempre merece la pena tener una charla sobre prácticamente cualquier tema y, especialmente de economía y política (por algo es doctor en economía y curra en la tesorería británica).

Mientras arreglábamos el mundo y disfrutábamos de un chocolate que se come con cucharilla y no se bebe, Xavier empezó a hablar de como cree que debería de ser la fiscalidad. Idealmente, los impuestos deberían de servir para desincentivar comportamientos con externalidades negativas más que tasar los bienes (el estado deberia de financiarse a base de efectuar actividades de valor añadido). En este sentido, una tasa de carbono sería ideal (quien contamina, paga). Lo cual nos devuelve al debate de tasa vs "cap and trade".

Sin embargo, hay un argumento muy fuerte en contra de un impuesto así. Y que casi siempre es negligido. Idealmente, se quiere desincentivar la actividad que provoca una externalidad negativa hasta el punto que desaparezca. Sin embargo, una vez se crea un impuesto se crea un caudal de dinero al cual no es fácil renunciar. Y tenemos el mismo problema de que los impuestos del tabaco financian la sanidad. Si nadie fuma, no hay dinero. Sin embargo, no queremos que nadie fume.

El evitar un sistema de incentivos perversos es otro argumento más a favor del sistema de "cap and trade".

lunes, 26 de octubre de 2009

Mercado eléctrico


Hoy tuve el placer de escuchar a Isaac Tabor de Ibrerdrola en una charla sobre "Real Options in Energy Production". No voy a contaros los detalles porque implican cosas cuya base teórica no entiendo (opciones financieras) y porque se escapa de lo que quiero que sea este blog.

Pero sí contó en cuatro palabras como funciona el mercado eléctrico español. Esencialmente, la electricidad es una commodity con unas características que la hacen especiales, la mayor de las cuales es la incapacidad para almacenarla de manera masiva. Toda la electricidad que se produce debe de ser consumida en el mismo segundo en que se produce.

Esencialmente, la electricidad se compra y vende en un mercado eléctrico (el MIBEL) que no es ni más ni menos que como los demás mercados dinancieros. Por un lado están los demandantes de electricidad (compañías distribuidoras de electricidad - Iberdrola Distribución, p.ej.) que venden esta electricidad a los consumidores finales y deben de aprovisionarse en el mercado eléctrico. Éstos deben de estimar la demanda en una determinada franja horaria y comprar dicha electricidad al mercado. Por otro lado, los ofertantes de electricidad (Iberdrola Generación, las diferentes nucleares...) ofrecen la electricidad al mercado para una determinada franja horaria.

Este sistema hace que, en teoría, los proveedores con un menor coste marginal (p.ej., los eólicos, ya que el viento es gratuito) consigan vender siempre su producción, mientras que los de coste marginal más elevado lo tengan más difícil. Sin embargo, es difícil parar una nuclear, así que esto añade otra complicación. Una central hidroeléctrica puede abrir el grifo cuando quiera y generar más o menos electricidad, una central de ciclo combinado tarda unos 30 minutos en arrancar una turbina de gas, pero una central de carbono no se puede para fácilmente, el viento sopla cuando quiere...

Todo bastante complejo y, afortunadamente, bastante transparente para el usuario final que tiene la tarifa regulada. Y eso crea el déficit tarifario, pero de eso ya hablaremos en otro día.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Inversión a largo plazo

Steve Levitt y Stephen Dubner consiguieron fama mundial gracias al libro Freakonomics, donde se explicaban resultados de las investigaciones de Levitt. Resumiendo enormenente, Levitt aplica técnicas económicas al análisis de lo que, en principio, nada tiene que ver con la economía: la relación entre el aborto y la criminalidad es quizá la más conocida, pero hay otra que a mi me hace mucha gracia que es intentar decirle a un futbolsta hacia donde tiene que chutar un penal para maximizar la probabilidad de meterlo (2/3 hacia su lado fuerte y 1/3 hacia el lado más débil).

Anteayer salió publicado un segundo libro de lo que parece será una franquicia, Superfreakonomics. El último capítulo trata del cambio climático y ha levantado cierta polémica. Desde los altares fundamentalistas se les acusa de negacionistas del cambio climático y de estar mal informados, cosa que ellos han negado en su blog.

Todo est tuvo una consecuencia positiva, para mí. Se ha hablado bastante de cambio climático en dicho blog últimamente. Ayer publicaron un post muy intresante sobre los posibles efectos del despliegue masivo de granjas solares. El mensaje no es nada nuevo: las granjas solares serán buenas a largo plazo, pero van a ser muy caras (en términs monetarios y de emisiones de carbono) a corto plazo.

Volvemos a tener planteado un dilema clásico entre los efectos a largo plazo y a corto plazo (problema clásico de finanzas por cierto, entre proyectos con un NPV positivo y una inversión enorme y proyectos con menos inversión y menor NPV). Esto me recuerda a la noticia que apereció ayer en FT, según la cual "los países desarrollados quieren reducir sus emisiones un 80% en 2050". La crítica obvia (y que se hace en la propia noticia) es que 2050 es tan lejos que es como no comprometerse a nada. Pero hay otra menos obvia, y es el coste que tiene reducir tanto las emisiones en este plazo.

A día de hoy, la mejor manera de reducir emisiones, es reducir el consumo y eso no parece que vaya a suceser pronto. Podemos mejorar la eficiencia y ahorrar, pero eso no llega ni de lejos al 80%. Habrá que invertir en desarrollar sistemas que consuman menos energía y, sobretodo, habrá que desplegar de manera masiva nuevas fuentes de energía. Y eso va a ser caro y va a aumentar las emisiones a corto plazo (porque bien se tienen que producir los molinos de viento y eso requiere energía). Para llegar al target de 80% en 2050 habrá que hacer un despliegue masivo de nuevas tecnologías y no se van a "autofinanciar" (ie, el carbono que neceistamos para producir los paneles solares necesarios en 2020 no va a venir sólo de los paneles ya instalados).

En definitiva, estamos ante un problema complejo cuya solución requiere menos dogmatismo del necesario. Sí, las renovables nos dan un futuro sin carbono, pero un presente donde las emisiones van a tener que aumentar.

viernes, 16 de octubre de 2009

Sabiduría de los abuelos

Dice mi abuela que "no es más rico quién más tiene sino quién menos necesita". Parece que según la AIE, en España somos muy pobres.

Publica hoy El País un artículo sobre como España apenas ha adptado el 10% de las medidas de ahorro energético que se acordaron en el G8 de Escocia de hace un par de años. España es un líder mundial en implantación de renovables, pero aún podríamos ser mayor referente si ahorráramos un poco.

De hecho, nos lo podemos plantear como una situación estratégica. España importa casi todo el petróleo y gas que consume (y ésas son nuestras mayores fuentes de energía), lo cual tiene varios efectos, entre los cuales:
  • aumenta nuestras importaciones (y con ello, empuja nuestra balanza comercial un poco más hacia el negativo y aumenta nuestras necesidades de financiación en un momento en que anda escasa)
  • aumenta la volatilidad de precios (y, por regla general, la inflación)
  • dependemos de terceros a los que hay que hacer la rosca (Argelia sobretodo, algo menos Venezuela...)
Si con medidas que son fáciles de adoptar, fuéramos capaces de reducir nuestra dependencia del petróleo no sólo ganaríamos en medio ambiente, sino también económicamente. Y no estamos hablando de medidas imposibles: cosas tan sencillas como utilizar bombillas de bajo consumo (que gastan menos de un 25% que las tradicionales) es raro en España pero es la norma en un país en desarrollo como China.

Hay medidas más costosas, pero que deberían de ser igualmente eficientes. Cuando vivía en Francia (noroeste de París) estuvimos un par de semanas bajo cero. No hizo falta calefacción en casa: el piso estaba orientado al sur y bien aislado. El vecino de al lado, cuyo piso daba al norte, gastó 75€ en calefacción ese mes. Multiplicad eso por 60 millones de franceses (poned 3 personas por piso) y sale una pasta gansa.

Sigo sin entender porque en Barcelona necesito calefacción desde octubre a marzo y en Francia apenas la puse en 2 años.

martes, 13 de octubre de 2009

Energía eólica en China

China es un país con importantes necesidades energéticas. A día de hoy, la mayoría de dichas necesidades se cubren por medios fósiles: el 76% de la energía proviene del carbón, 11% petróleo y gas natural un 3% (del departamento de estadística chino). Sin embargo, con el elevado crecimiento económico chino, esta fuerte dependencia del carbón se está volviendo insostenible (por razones económicas, de orden social y medioambientales).

Por esto (y porque China ha idenificado en ello una industria estratégica), ahora mismo hay un boom de los proveedores locales chinos en energías renovables, que cuentan con todo el apoyo del gobierno chino. Con un par de gráficos se ve claramente el boom chino (haced clic para ampliar las imagenes):


 

Si en 2006, los mayores proveedores en China eran Goldwind (CN), Vestas (DK), Gamesa (ES) con un 75% del mercado, en 2008 representaban apenas el 39% del mercado y los tres mayores fabricantes chinos Sinovel, Goldwind y Donqi representaban el 56% del mercado (y GE, segundo fabricante mundial era apenas significativo en el mercado).

En pocas palabras, en 2 años los fabricantes chinos han subido como la espuma en el mercado local. De momento, la tecnología no está al nivel de los occidentales (sobretodo en cuanto a uptime), pero son ultra-competitivos en coste.  Con el tiempo, para servir al mercado local, Vestas y Gamesa se han instalado ambas en Tianjin que se ha convertido en el hub eólico de China. La pregunta que uno se hace es cuán competitivos pueden ser ests fabricantes chinos y si son capaces de ir al mercado exterior. En el caso de las turbina eólicas no se puede replicar el modelo de exportación típoco de la internacionalización de algunas empresas chinas (Haier, Huawei), sino que se requiere una fuerte presencia local, tanto en términos de fuerza de venta como fabricación. Y es por muy barata que sea la mano de obra en China, el coste de transportar palas de 50m de largo por barco no es negligible.

sábado, 10 de octubre de 2009

A perro flaco...

El dinamismo económíco se basa en la confianza. Si tu me quieres vender un coche usado y yo no me fio de ti como vendedor, querré probarlo, que lo inspeccione un amigo que sepa de mecánica, pediré garantías (pagar si el coche sigue funcionando a los 6 meses, a los 12...) y, por lo general, tendré esa sensación de que quizá me estás timando. De la misma forma, si no te fías de mi como comprador, me pedirás pagar en efectivo, por adelantado, inspeccionarás los billetes y quizá contrarás a alguien para que me dé una paliza si resulta que los billetes son falsos. En cualquier caso, será una transacción difícil.

Aparte del conocimiento personal, uno de los mejores mecanismos que se han inventado para dar confianza son las instituciones independientes. Si yo voy al vendedor del coche con un cheque de banca, ya no tiene que fiarse de mí, sino del banco. Si él se fía del banco (y es más fácil confiar en un banco que basa su negocio en vender confianza que en un individuo que te puede timar puesto que no te va a volver a ver más), como el banco se fía de mi, puede confiar en mi. Los bancos, el gobierno, las universidades, las aseguradoras... todas ellas son instituciones que dan confianza. Y tienen un rol básico en la economía.

De la misma manera, una empresa no emprende una inversión si no tiene una cierta confianza en el futuro. El carnicero no comprará una cámara frigorífica nueva si cree que de aquí a 3 meses, quebrará la carnicería. El constructor no comprará una grúa si cree que en un año no va a haber obras. La aerolínea no comprará nuevos aviones si cree que en 2 años, el gobierno le va a obligar a regalar los billetes a los ciudadanos rubios (por poner una medida arbitraria).

En general, la predictibilidad y la consistencia en los incentivos son básicos para bajar el riesgo y que haya más gente que ose invertir, comprar o gastar. Bien, parece que en España al legislador no le bastó con que el ejecutivo se cargara la solar fotovoltaica que ahora la han vuelto a liar parda. Y claro, la industria se molesta y se defiende.

No nos basta con tener una crisis que va a ser más larga que el resto de Europa, sino que además parecemos querer ahondarla.

Otro tema es, claro, cuán sostenible es una industria que basa su viabilidad en las subvenciones.

viernes, 9 de octubre de 2009

Pesimismo

Ayer estuve en una charla que dieron Tony y Maureen Wheeler (fundadores de Lonely Planet), dentro del marco de charlas de "entrepreneurship" que organiza LBS. Como suele suceder con los emprendedores, la charla fué muy inspiradora. Al fin y al cabo, no están hablando de su empresa, sino de su pasión, de lo que les hace pasárselo bien y, en el caso de ayer, de su vida, sus viajes, su historia personal (ya van 36 años del primer libro) y, sobretodo lo que les ha motivado en esta vida. Han conseguido hacer de su placer un negocio. Y no les ha ido mal.

Una cosa que envidio de EE.UU. (y, en menor medida, de Inglaterra) es el espíritu emprendedor. No es sólo que se apasionan y lo intentan, sino que  fracasar es parte del proceso de aprendizaje (imaginad la diferencia con alguien a quién le quiebra la empresa en España). Eso les confiere un dinamismo del cual nosotros adolecemos.

Comento esto porque creo que ahora, estamos en un momento donde va a estallar una "revolución verde". La presión social es importante (y la gente está dispuesta a pagar), la tecnología está madura (o madurando) y, como se dice "no hay que desaprovechar una buena crisis". Hay una auténtica batalla en el mundo de las baterías, por poner sólo un ejemplo.

¿Será capaz España de tener un rol en este sector? A pesar de nombres como Gamesa, Abengoa, Acciona o Iberdrola, me temo que no: recortes de subvenciones de I+D (habría que cuestionar si la subvención es el mejor método, pero sólo tenemos este y nos lo cargamos), ningún cambio legislativo para favorecer la creación de start-ups, el sector de VC sigue brillando por su ausencia...

Soy muy pesimista.